martes, 25 de marzo de 2014

Hasta Siempre, Presidente


No sé, quizás porque cuando llegaste como Presidente de Gobierno mis padres rondaban los cuarenta y tenían una historia detrás; quizás porque ellos soñaban con dar a sus retoños una vida mejor y mantenían la esperanza y la ilusión de que así sería, crecí con la convicción de que eras un "buen hombre", un político ejemplar, al que se le debía respeto y se le guardaba cierto cariño...

Después por avatares de la vida acabé sintiendo que mi vocación era servir al ciudadano y defender el interés público. Una idea, hoy día, bastante utópica pero que me condujo a la Universidad de Salamanca, la misma que te formó a ti, a estudiar Gestión y Administración Pública. Allí, conocí más a fondo tu biografía, que sin lugar a dudas, me cautivó y aumentó, si cabe más, mi aprecio hacia ti como si de alguien allegado a la familia se tratara.

Continúe mis estudios y los completé licenciándome en Ciencias Políticas, lo que me permitió interiorizar, desgajar, investigar y estudiar a fondo en qué consiste aquello que llaman "Democracia", entre otros conceptos relacionados con la política, claro está.

En ese periodo de estudio pude cerciorarme que si alguien representaba ese concepto en España, ese alguien eras tú: Adolfo Suárez.

Hoy es el día en el que te despedimos y hoy la mayor parte de la población española muestra el cariño públicamente.

Hace unos días supimos que habías comenzado tu último viaje y sentí la necesidad de despedirte a mi manera, que no es otra que esta misiva.

Misiva que viene nutrida del sentimiento que emana de las muchas palabras  que grandes y pequeños, propios y extraños le han dedicado a tu persona. 

Muchos han sido los artículos de opinión y muchas también las declaraciones que han realizado autoridades y destacadas personalidades del país, pero permiteme que las pase por alto y me quede con las enormes muestras de cariño que los ciudadanos han dejado plasmados a través de las redes sociales; al fin y al cabo son por los que luchaste con honradez, valentía y lealtad, las tres palabras más mencionadas en estos días unidas al agradecimiento por ser un buen "hacedor" .

Como te decía... las muestras de cariño han sido muchas...pero "Presidente" las de esperanza no ha sido menos. Los ciudadanos españoles han aprovechado tu despedida para pedir a los políticos actuales que sigan tu ejemplo, quieren que el consenso y la concordia vayan de la mano en esta etapa tan convulsa (¿seremos capaces?)

Mentiría si te dijese que no ha habido gestos que me han resultado despreciables para contigo y los tuyos pero...los voy a obviar, por hecho doy que desconocen los principios y valores en los que se basaba el proyecto que junto con la ayuda de toda la clase política del momento pudiste sacar adelante, y que gracias a ese arduo trabajo ellos hoy tienen la libertad para que allí donde gobiernan sus banderas ondeen o no a media asta, manifiesten o no las condolencias debidas...

Por unos días tu pueblo ha vuelto a sentir unanimidad, ojalá este sentimiento no se quede como un capítulo de la historia reciente de España, si no que tu inevitable marcha y las bellas palabras que te estamos dedicando sirvan de impulso para volver a poner en marcha al país, que sin lugar duda, tanto quisiste.

Si así fuera, como bien he leído por ahí, habrías ganado una batalla incluso habiendo emprendido ya tu último viaje, al igual que el Cid Campeador.

Dejo volar mi imaginación, visionando un futuro mejor mientras escucho "El canto de los pájaros" de Pau Casals, no sin antes darte las Gracias, una vez más, y desearte un buen viaje. 
Siempre con nosotros, Presidente.