sábado, 24 de octubre de 2015

El continúo maltrato a nuestro idioma: El castellano


Hoy vengo a mi escondite algo molesta, llevo tiempo arrastrando esta sensación y sé de sobra que salvo que haga la vista gorda me seguirá llevando los mil demonios, no es más que el maltrato que damos a nuestro idioma escrito.

No soy erudita en el arte de escribir pero siempre he puesto especial atención en el correcto uso de nuestro idioma: el castellano, y en especial en la ortografía. 


Entiendo y respeto que aquellas personas que no han tenido medios para acceder a una formación básica no sepan como se escriben determinadas palabras, pero me parece indefendible que maltratemos a nuestro idioma como lo hacemos, "pasando" de corregir aquello que está mal. Cierto es que siempre se ha asociado a la falta de lectura, algo que evidentemente no voy a discutir. Es una verdad irrefutable que quien tiene el hábito de leer a la hora de escribir comete pocas faltas de ortografía, pero ¡señores! creo que a día de hoy no hace falta ni siquiera ese maravilloso hábito. Corregir está a nuestro alcance ya que en  los diferentes editores de texto, en las redes sociales (facebook, twitter, whatsapp, etcétera.) que utilizamos diariamente hay correctores que  nos subrayan con una pequeña "rayita roja ondulada" aquello que hemos escrito de manera incorrecta desde el punto de vista ortográfico. Me pregunto si la vida tan agitada que llevamos no nos permite ni siquiera el picar con el botón derecho del ratón sobre la palabra en cuestión y CORREGIR.

Podría decir con sorna que mis ojos lloran cuando entro en cualquiera de mis redes sociales y ven una falta de ortografía pero hoy no tengo el punto vacilón. 
Y, se nos olvida que dime como escribes y te diré quién eres, qué sabes. 

Estamos en el siglo donde parece que la comunicación y la imagen marcan nuestro día a día. Escribimos a diario y lo que escribimos lo exponemos públicamente, por tanto estamos generando opinión sobre nosotros. Las empresas, por ejemplo, se ven obligadas a hacerse cuentas en redes sociales, fotografiar sus productos y manejarlas en sentido publicitario pero flaco favor se hacen cuando en un intento de conquistar nuevos clientes te encuentras en una de sus publicaciones textos como: "oy emos recivido este vestido, esta a buestra disposicion en tienda"
Una publicación similar a esta es la que ha hecho que me esconda hoy en el blog y haga mi entrada número cuarenta, la cual tenía reservada para una publicación especial, que ya traeré en su momento. Ni que decir tengo que automáticamente he quitado el "me gusta" de la página porque...


Dice Alex Grijelmo que: "El lenguaje representa lo más democrático que la civilización humana se ha dado. Hablamos como el pueblo ha querido que hablemos. Las lenguas han evolucionado por decisión de sus propios dueños, sin interferencias unilaterales de los poderes; aún más: en un principio han impuesto los pueblos su lengua a los poderes"

No puedo estar más de acuerdo. La lengua de un país es viva y tal como evoluciona su sociedad así lo hace ella. Bien está adaptarla a los tiempos, adoptar palabras de otros idiomas pero de ahí a maltratarla, amigos, va un trecho. El observar cada día numerosos tweets, whatsapp o publicaciones de facebook donde la "h" muda del verbo HABER, ha quedado en el baúl de los recuerdos, sólo me hace confirmar que una sociedad que no conoce ni respeta su lengua no tiene ningún interés en desarrollarse como tal, lo cual me causa gran preocupación. Creo que es un tema más serio de lo que parece.


Me gustaría poder disculpar estas faltas de ortografía garrafales, pero no lo voy hacer como tampoco voy a culpar al sistema educativo porque no hay culpas si no culpables. En el mundo en el que vivimos hay medios más que suficientes para escribir con corrección y quien no lo hace no escribe, ¡rebuzna!
http://lugaresyrutasparaperderse.blogspot.com.es/2012/05/rutas-con-burros-en-el-berrueco.html

Hasta aquí amigos mi pataleo ¡Ay! si Cervantes levantara la cabeza...